Y si me quiero ir de viaje a … EMIRATOS ÁRABES

 

Antes de salir a un país como Emiratos Árabes cuando, además, no conoces ningún país africano ni de Oriente Medio; es intentar leer blogs, diarios, comprar una guía,… para hacerte una idea.

 

Qué teníamos previsto ver antes de salir?

En AL AIN

Los 7 oasis

La casa del Jeque Zayed Bin Sultan Al Nahyan

La montaña más alta de Emiratos Árabes, frontera con Omán

El Javir Jafid

El zoco

En DUBAI

Edificio Burj Khalifa

Hotel de 7* la vela, Burj Arab

Dubai mal

Mall of Emirates

Outlet mall (carretera a Al Ain – route 66)

Fuentes del Burj Khalifa

Las palmeras

Zoco del oro

Zoco de las especias

Paseo en barco “abra”

Terraza del barasti

El blue marley

Zoco del hotel Madinat Jumeirah

En ABU DHABI

La gran mezquita Sheikh Zayed

Los mal

El zoco

La Corniche

Circuito de Fórmula 1

Hotel Emirates palace

Heritage

Fortaleza Al Hosn

En Sharjah

Fortaleza Al Hisn

Casa de Sheikh Sultan Bin Saquer Al

Casa Obeid Al Sahmsi Qassimi

Zoco Sour y zoco Al Arsa

Mezquita Al Noor

 

Cosas a tener en cuenta

Al ser un país con costumbres tan diferentes a las nuestras había muchas cosas que teníamos que conocer. No las pongo por orden de importancia, ojo…; hay que saber cosas como:

.- La moneda es el dírham y estaba al cambio 1€ por AED 4

.- No venden alcohol en casi ningún sitio. Puedes tomarte una cerveza en los hoteles y alguna terraza. En los supermercados no venden alcohol tampoco, hay tiendas especializadas.

.- En las mezquitas hay que entrar muy tapados, las mujeres incluso la cabeza.

.- Los enchufes son de 3 clavijas, como los de Gran Bretaña.

.- La diferencia horaria, el día que llegamos, era de 2h menos que en España.

.- Hay que alquilar un coche porque las distancias son tremendas y los transportes públicos no son muy cómodos para ir de una ciudad a otra. Tienes que llevar tu carnet nacional y el internacional. Cuesta 10,10€ y aunque no te lo solicitan es obligatorio.

.- En las autopistas te cargan a la tarjeta de crédito con la que has pagado el coche, el salik charge automatic. Te lo descuentan del dinero que te bloquean en la tarjeta de crédito al alquilar el coche.

.- En el metro hay vagones sólo para mujeres y hay sanciones para los hombres que entren en dichos vagones.

.- La silver card (AED 25 con 19 de carga) es la mejor para poder viajar en metro si vas de vacaciones unos días a Dubai. Tienes que pasarla al entrar al metro y al salir.

.- Hay taxis sólo para mujeres, conducidos por mujeres. Son más caros. Confieso que no vimos ninguno en los 10 días que estuvimos en Emiratos.

.- Hay que viajar con pasaporte con 6 meses de vigencia mínimo

.- Es un país muy seguro

.- Hay que regatear en casi todos los comercios

.- Todo el año hace mucho calor. Los mejores meses para poder viajar son noviembre, diciembre, enero y febrero. En agosto se superan los 50º.

.- Hay que contrastar con diferentes empresas para contratar la empresa de los safaris por el desierto

.- Las “abra” son un tipo de barca por el que pasas de una zona de Dubai, la zona más famosa con los edificios típicos y los centros comerciales, a la zona de los zocos.

 

Vuelo: Volamos con pegasus. Fue un vuelo de ida y vuelta con escala en Estambul y llegada a Dubai. Realmente fue un chollo de vuelo pero una auténtica paliza porque llegamos a las 3:40 a Dubai y salimos de allí a las 5:05 unos días más tarde.

Pegasus tiene una web con pocas posibilidades para hacer consultas pero hay una oficina en el aeropuerto de Barajas. Si llamas al 913 243 706 te resolverán las dudas.

 

Día 22

.- A las 14:15 salía el avión desde Madrid dirección Estambul. Llegaba a Estambul a las 20:00 y a las 21:45 salía para Dubai llegando a las 3:20 allí.

 

Día 23

Teníamos claro que era necesario alquilar coche, a pesar de haber leído que es una locura conducir por allí con la manera de conducir de alguno Emiratíes.

Hay 4 compañías con oficina abierta en el aeropuerto internacional de Dubai, terminal 2. Supongo que en las demás terminales también pero eso no puedo asegurarlo.

Es una locura contrastar precios y modelos de coches porque varían según condiciones. Tras hablar con los 4 nos decantamos por Hertz. Alquilamos un toyota Corolla 1.6 blanco por AED 1295. Ese es el precio si quieres tener “todo incluido”, es decir, sin franquicia y con seguro a todo riesgo. Ellos te bloquean AED unos 2400 de los que te quitarán el alquiler y los peajes. Si cometes alguna infracción también lo restarán de allí.

El Toyota era automático y yo había conducido un coche automático una vez, hacía años y por 5 minutos. Había que ver la cara de ese hindú explicándome cómo conducirlo y respondiendo a mis preguntas con más miedo que otra cosa. Fue para no perdérselo!!!

Entre unas cosas y otras salimos del aeropuerto a las 6:00 rumbo a Al Ain. Sin una aplicación offline ni un mapa pero… empezaba una aventura.

Intentamos descargar la aplicación RTA Smart drive pero no había suficiente wifi y no hubo modo… Por cierto, lo siguiente a recomendable es esa aplicación. Una vez que consigas descargarla (te recomiendo que la lleves ya preparada) ya te llevará a cualquier sitio de Emiratos con una fiabilidad pasmosa. Además muy actualizada.

 

Tras 2h de conducción llegamos al Hilton Al Ain, más de 30’ sólo pasar las 100 rotondas que hay a la entrada. Dios mío, qué locura. Tuvimos que preguntar varias veces hasta poder llegar al hotel. La tercera persona de nuestro viaje llegaba unas horas antes en vuelo directo a Abu Dhabi y ya estaba intentando descansar pero preocupada por nuestra tardanza.

Desayunamos en el hotel antes de un pequeño descanso.

Sólo pudimos dormir 3h porque queríamos aprovechar y empezar a ver Al Ain. Cogimos el coche y salimos hacia el centro para comenzar a hacer visitas.

  • Vemos el museo nacional de Al Ain que está junto a fuerte Al-Jahili. Entrada AED 3. Allí vimos a las primeras mujeres tapadas enteras. A partir de ese momento ya no dejamos de verlas pero aprendimos mucho más de ellas…
  • Junto al museo está una de las puertas del Oasis de Al Ain. El oasis no está muy cuidado en cuanto a sus plantas y árboles. Los muros los estaban rehabilitando o haciendo; se veía, como todo en Emiratos, muy nuevo. Estaban poniendo balizas solares, carteles,… Al finalizar el oasis, salimos por una puerta que estaba cerca del
  • Museo del palacio que es la casa del Jeque Zayed Bil sultan Al Nahyan. Esa visita es gratuita y no ves nada especial. Como decía antes todo está muy nuevo y no tiene “mucha gracia”. Es bonito pero a pesar de ser un país muy joven no conservan nada en el estado natural, todo lo rehabilitan y la sensación es que cada cosa es de “ayer”. Os diré que allí tomamos un café arábigo y unos dátiles con los que te obsequian a la entrada. Los dátiles espectaculares. Mira que probamos en esos días pero como los de allí, nada. Antes de salir sacamos un botellín de agua mineral por AED 1.5

Ya era la hora de comer y en la guía nos recomendaban un restaurante que estaba cerca, el “Food and fun” y allí nos dirigimos.

Sales del museo y cruzas hacia la calle que sale enfrente. En la acera de la izquierda hay un centro hospitalario, el center medical care 24h; pues bien, justo detrás está el restaurante. Es medio indio medio oriental. Está bien y la comida nos encantó. Una tradición inicial que encontramos: comen con las manos. Empezamos a temernos que no tuvieran cubiertos pero sí que tenían. También tenían como pequeños comedores privados en el mismo salón. Allí vimos entrar a una pareja de emiratíes con un bebé. Luego nos explicaron que son privados para que ellas pueda descubrirse, dar el pecho si es necesario,…

Lo dicho, comimos muy bien por AED 62.5 por 3 personas. Nuestro menú fue:

1 arroz con verduras

1 arroz blanco

1 chiken tikka massala

1 chiken massala

3 botellines de agua

 

Regresamos al hotel porque habíamos quedado con un amigo que salía de trabajar. La idea era ir a ver la montaña más grande de Emiratos pero tuvimos que parar a echar gasolina y … se nos hizo muy tarde. Las colas eran enormes y tardan mucho. Por cierto, al cambio, llenas el depósito de gasolina (ni siquiera sé si hay gasoil allí) por unos 30€.

De ahí nos fuimos a ver el outlet de Al Ain, se llama Barari. Pocas tiendas pero una de deportes con precios muy buenos en algunas marcas como hurley, under armour, the north face, columbia,…, hay un par de joyerías, un súper lulu (son una cadena muy famosa allí), una tienda de sckechers, nine west,…

De ahí nos fuimos a otro centro comercial de Al Ain a cenar a un shake shack una hamburguesa espectacular. Recomendable.

Volviendo al hotel pasamos a ver el mercado de camellos pero era noche cerrada y no se veía muy bien. A penas distinguimos zonas de camellos, otras zonas de vacas, otra de cabras y otra de ovejas. Tenían muchas tiendas con cientos de sacos que a penas dejaban espacio libre en la misma tienda,… Un sitio curioso.

 

Para cerrar la noche nos fuimos al hotel, tomamos una cervecita, escribí algo del día y a dormir. Caímos como chinches, yo no podía más, estaba agotada. Eran las 23:45h

 

Día 24

A las 7:00 sonó el despertador y arriba!!!

Con un pequeño equipaje nos cogimos el coche rumbo al Emirato de Sharjah. Es uno de los 7 Emiratos y, según las guías, muy recomendable porque el centro tenía una zona patrimonio de la humanidad.

Visitamos:

  • Visitamos la corniche y el heart of Sharjah, más por los errores del tom tom que por voluntad propia. Son zonas muy espectaculares con enormes rascacielos. Por la corniche vimos barcas muy antiguas de madera con la cabina pintada de azul. Hay mucho contraste entre unas zonas del centro de Sharjah y otras zonas a la entrada con mucha pobreza. Son ambientes muy marcados.
  • El fuerte Al Hisn AED 10 por persona. De nuevo un fuerte muy nuevo con unas habitaciones con poca cosa y nada espectacular. Una vez visitado el fuerte preguntamos a un hombre que había dentro del fuerte dónde podíamos encontrar la casa de Sheiku sultan Bin Saquer Al Qassimi y nos respondió que era el lugar en el que estábamos.
  • Heritage área. Está muy cerca y, según la guía, era espectacular porque íbamos a ver las tradiciones de la zona. Pues error, entras en un patio y ahí termina la visita, no ves nada.
  • La casa del poeta está enfrente. Debe de ser un edificio administrativo y puedes entrar pero no ves nada. Una vez llegas al patio se acaba la vista.
  • Nuestra intención era ver el zoco Al-Arsa y la mezquita Al-Noor pero era la hora de comer y queríamos ir a Dubai. No encontramos ni el zoco ni la mezquita y nos preparamos para buscar un sitio para comer antes de salir hacia Dubai, unos 10 km.

 

Preguntamos a una oriunda por un restaurante y nos recomendó el tutti frutti como restaurante barato y vive Dios que lo era. Comimos por AED 52. Comida turca como verduras al grill, falafel, pollo al grill y pan de pita. Estaba estupendo. El baño mejor no visitarlo.

Seguimos dando una vuelta por el muro del heritage y, camino del coche, encontramos una mezquita preciosa con un cartel que advertía que sólo pueden entrar musulmanes y, también, un zoco muy moderno con tiendas muy bonitas. Merece la pena echar un vistacillo. También hay baños públicos súper limpios y gratis. No digo más.

 

El Sharjah, en el centro, tienes que pagar por estacionar en los horarios 9:00-13:00 y 17:00-20:00. Como llegamos a las 12:00 pagamos AED 1 por 1 hora.

 

La entrada a Sharjah fue una pasada de tráfico el que pillamos y, de la misma manera, nos sucedió lo mismo al salir. Además teníamos que atravesar Dubai para llegar al hotel que teníamos reservado.

 

Nuestra intención era llegar al hotel, hacer el check-in, dejar el coche e irnos en taxi al hotel Marriot. Hay un restaurante en la planta 52 y el lunes era la lady’s night. Queríamos, con unas buenas vistas, tomarnos un vinito blanco.

 

Teníamos tiempo de sobra para llegar al hotel, Al-Khoory atrium. Habitación triple por 136€/noche desayuno incluido. Muy recomendable por el propio hotel que está muy nuevo, la situación con una estación de metro muy cerca y el desayuno. Pena la de perdernos 20 veces. Madre mía, salen carriles de donde menos lo esperas. La carretera principal tenía 6 carriles por sentido, más otros dos como de “vía de servicio”, más salidas y entradas; o sea, una locura.

 

Por fin llegamos al hotel, dejamos el coche en el garaje, hicimos checking y, desde el propio hotel, nos llamaron a un taxi para llegar al Marriot. A penas estuvimos 10’ en la habitación antes de irnos.

 

El taxi también fue barato. El hotel Marriot está en el Dubai Marina, una zona famosa de Dubai con mucho edificio alto y terrazas de moda. El taxi, tras el infierno de tráfico, nos dejó junto a la puerta principal del hotel sobre las 17:45h y pagamos AED 23 por la carrera. Entramos en la recepción, nos dirigimos a los ascensores y dimos al 52. También subían dos hombres con compra como de un supermercado. Ciertamente al buscar hotel vimos que algunos tenían apartamentos y este debe de ser el caso del Marriot también. Hay muchas personas que van a trabajar a Emiratos desde diferentes lugares del mundo y vivir en un hotel es bastante rollete cuando llevas ya muchos días; hacerlo en un apartamento con las ventajas de un hotel es otra cosa.

 

Total que llegamos a “the observatory” como se llama el restaurante-cafetería del hotel. Está genial con una tremenda cristalera que abarca, casi, los 360º. Tuvimos suerte porque la mesa vacía estaba frente a la famosa palmera; esa zona construida en el mar con miles de apartamentos, varios hoteles (el famoso Atlantis uno de ellos), una parque acuático y un mono-rail que te lleva hasta el final si quieres ir a visitarlo y no tienes coche.

Pedimos una botella de vino blanco. Nos pusieron un vino “Carmen”, chileno, que ya conocíamos. Pasamos un ratillo muy agradable pero las vistas no eran muy nítidas. Emiratos tiene un cielo muy poco claro en general, no sé si por contaminación, la arena del desierto, … o todo junto pero no se distinguía muy bien. De todos modos merece la pena.

 

Como era pronto nos planteamos coger otro taxi para ir a ver las fuentes del Burj Khalifa. Dicen que es una imitación de las famosas fuentes del hotel Bellario de Las Vegas pero más grande, cómo no!!! El espectáculo de agua más grande del mundo.

 

Contaros en este punto que al salir del Marriott había muchos “taxis” pero sin el distintivo de serlo. Los propios porteros del hotel te “invitan” a subir a uno de ellos pero nosotras preferimos esperar a uno de los legales. No digo que los otros no lo sean pero nos daba más seguridad.

 

Tardamos mucho en llegar porque había muchísimo tráfico. Aun así, el taxi nos costó AED 51, unos 13€.

El taxista nos dejó en la puerta de un edificio. Tras intentar rodearlo porque las fuentes del Burj estaban por detrás y ver que on había manera entramos a preguntar a unas personas que había en una especie de recepción de un edificio, pues bien, estábamos intentando rodear el Dubai mall. Entramos, seguimos las instrucciones del amable joven y conseguimos llegar hasta la salida tras pasar por decenas de tiendas de moda de las más espectaculares del mundo.

 

Llegamos delante del laguito que tiene las fuentes y yo pillé primera fila. Ole!!! Esperamos unos 20’ y comenzó el espectáculo: una bruma y, de fondo, “thriller” la famosa canción de Michael Jackson. El ritmo del agua combina a la perfección con la música durante unos 6’. Estábamos allí medio Dubai, madre mía cómo se pone aquello. Dentro del propio Dubai Mall hay una librería con vistas al lago pero fuimos unos días después y están haciendo una obra que impide verlo, al menos en octubre de 2016.

 

Regresamos después al interior, paseamos unas 2 horas viendo escaparates increíbles y el famoso acuario del centro comercial. Lo de viajar con dos buceadoras lleva consigo estar delante del acuario una barbaridad de tiempo, al menos a mi se me hizo muyyyyy largo.

 

Cenamos en un restaurante del Dubai mall por AED 207. No estábamos acostumbradas a pagar tanto. Jajaja. Tomamos una quiche pequeña, 2 ensaladas, 1 galette y 2 zumos natuales.

 

Después “la aventura de coger un taxi”. Tienes que bajar al sótano del propio centro comercial, al segundo sótano. Junto al parking hay una zona a la que llegan los taxis pero tienes que hacer una cola mayor que si fueras a ver el mismísimo Burj Kalifa. Terminas llegando a una especie de habitación y de ahí ya sales, cuando te lo indican, a coger el taxi. Por cierto, hasta ahí hay dos carriles de taxis, o tres, no lo recuerdo muy bien. Perdón!!! Por AED 40 nos llevó al hotel

 

Día 25

Como cada día nos levantamos a las 7:00. No teníamos intenciónd e coger el coche porque:

.- el tráfico es un caos y

.- el transporte no es caro

 

Muy cerca de nuestro hotel, os recuerdo: Al Khoory atrium, hay una parada de metro, SHARAF.

Por AED 25 sacas la silver card en la máquina de la estación de metro, por cierto, como casi todas están en la superficie. La silver card viene cargada con AED19. Es obligatorio pasarla al entrar y al salir del metro.

Hay 3 líneas de metro. Pensábamos que sólo había 2, al menos eso era lo que habíamos leído en la app gratuita del metro de Dubai.

 

Nuestra idea era ir a los zocos y así lo hicimos. Metro desde “sharaf” hasta “burjuman” por la línea roja. Allí trasbordo a la línea verde hasta “al ras”. Según sales del metro tienes el río a un lado y edificios enfrente. Vas hacia los edificios, evidentemente, hacia la izquierda, y te metes por la primera callejuela que te encuentras. Llegas a una calle llena de tiendas y tráfico, giras a la izquierda y caminas unos 300m. A la derecha se ve una calle más ancha que te lleva al zoco del oro de Deira, Sikkat al-Khail Street. Ahí estás en el Dubai Creek.

 

En algún sitio leí que hay 70 joyerías, puede ser porque son dos aceras de joyería en joyería. Si giras a la derecha llegas al principio del zoco, el lugar en el que está la famosa joyería con el anillo de oro más grande del mundo. Parafraseando al “sabio” Im-presionante. Como advertencia, por si os estáis viniendo arriba, pone en un cartel delate que no está a la venta. Me parto!!! Por cierto, si tienes intención de comprar algo, entra en varias tiendas, que te expliquen calidad del oro y de los diamantes, regatea como si no hubiera un mañana porque puedes comprar por unos 160€ un anillo por el que te piden 600€ de inicio.

Dimos una vuelta, entramos en varias tiendas y regresamos al inicio para bordearlo. Desde la tienda del “anillito” giras a la izquierda.

 

A penas 100m después ya empiezas a ver tiendas con suvenires y las famosas especias. >Es el zoco de  las especias, está en Al Sabkha road, Baniyas road y Al Abra Street Deira. Hay varias callejuelas llenas de tiendecitas. Todos te invitan a entrar, te muestran algo de lo que venden, … y “te obligan” a regatear. Bueno, como siempre. Nosotras compramos un pack con diferentes especias y azafrán. Bueno, bonito y barato.

 

Como curiosidad de la mañana os contaré que tras dos intentos de un joven muy amable porque visitáramos el museo municipal y como tenía necesidad imperiosa de entrar al baño, aceptamos. El joven nos introdujo en una sala y nos empezó a explicar, en inglés, unas fotos, nos comentó la importancia de esa sala e intentó ponernos un video. Se lo agradecimos pero le informamos de que no teníamos mucho tiempo. Tras hacernos unas fotos viendo el río, las abras, edificios muy chulos, etc preguntamos por el baño y … no había. Confieso que llegué a llorar de risa. En fin, preguntamos por un restaurante barato y nos dijo que en la calle contigua había uno iraní. Pues venga, comida iraní..

 

Llegamos al famoso lugar y era pequeño, lleno de hombres y con una única mesa libre. Mesa y 3 sillas que nos obligaba a 2 de las 3 estar de cara a la pared. De agradecer porque lo de ver comer con las manos tampoco es un regalo.

Pedimos un plato combinado pero, primero, nos sacaron una especie de sopa de fideos, una especie de vinagreta y una salsa de yogurt con pepino… o algo parecido porque a saber. Por fin la carne del plato combinado, el agua y como en algunos momentos todo es susceptible de empeorar, llegó el momento de ir al baño, POR FIN!!! Y … agujero en el suelo y vistas al lavabo. Creo que no comentaré más en este punto.

 

Por una especie de parking salimos al paseo que hay paralelo al río. Está lleno de barcos grandes, todos iguales, de los que traen productos de otros países, fundamentalmente de Irán. No recuerdo el nombre ahora mismo pero son muy típicos. Desde luego son barcos que les han salido muy buenos porque parece mentira que se mantengan en pie, se ven súper vijos con la madera que no puede estar peor. Los traen a rebosar. Todos son marrones con el puente de mando, o como se llame, en azul turquesa.

 

Al final del paseo, que coincide con el inicio del zoco de las especies, nos subimos a un famoso abra, barquito pequeño que cruza a los turistas y oriundos de un lado del rio a otro. Pagan AED 1, es decir, 0.25 €.

 

Si vais a Dubai tenéis que pasar a Dubai Creek en abra o regresar en abra pero subir es obligatorio.

 

Como llevábamos pocos zocos nos metimos en otro más al otro lado del río. Según bajas del abra, giras a la izquierda y tienes un precioso zoco lleno de tiendas, muy nuevas, todas iguales. Afortunadamente eran las 14:30 y casi todas estaban cerradas.

 

Nos dimos un paseo hasta la estación de metro “al ghubaiba”. De allí fuimos hasta “burjuman”. Trasbordo y hasta “damoc propierties” donde hicimos trasbordo a la línea naranja, esa tercera línea que no sabíamos que existía. Esta línea sólo tiene paradas en la zona de Dubai Marina y poco más. Nuestra idea era coger el metro para llegar al monorail que te lleva a la famosa palmera, es decir, palm Jumeirah.

En la línea naranja nos bajamos en la estación nº 9. Según bajas hay un pasaje sobre la carretera al que llegas en un ascensor desde casi la misma salida de la estación del metro. Subes, recorres el pasaje andando y llegas a un garaje. Es algo surrealista pero … Pues bien, en el suelo tienes señalizado el camino para llegar a la entrada del monorail. AED 25. Al ser 3 personas nos habría salido más barato un taxi pero … tarde.

 

El monorail finaliza el viaje en el lateral del hotel Atlantis. Es espectacular. Durante el camino pasas por bloques y más bloques de apartamentos construidos y otros muchos en construcción. Esto sólo en el “tronco” de la palmera es increíble verlo todo.

Según bajas del monorail ves una inmensa e interminable fila de gente que estaban esperando taxi. No sé cuánto tenía que esperar cada persona hasta que llegara u taxi y eso que era igual de interminable la fila de taxis que seguía un perfecto orden.

 

De ahí vas hacia la parte trasera del hotel y puedes hacer unas fotos muy bonitas desde el paseo. El hotel se ve precioso. No pudimos evitar hacer un intento de entrar pero la seguridad es increíble y no nos fue posible. Sí que paseamos por una zona abierta al público de tiendas y restaurantes que hay en el interior.

 

Recomiendan cenar en el restaurante “Ossiano” pero tienes que reservar con bastante antelación. Parece que tienes el acuario del hotel alrededor del restaurante. Teníamos la intención de cenar allí porque en un blog habíamos leído que por 80€ por persona podías cenar un menú de marisco pero parece que desde que lo escribieron los del “Ossiano” habían decidido subir un poco el precio y ahora costaba 150€ por persona. No sé si hace falta decir que rehusamos cenar allí. Mucho contraste con el iraní del Dubai Creek, no?

Os resumo:

.- 4 platos es el menú de AED 670

.- 5 platos es el menú de AED 785 y

.- 7 platos es el menú de AED 890

Hay otros con vino que suben a AED 970, 1205 y 1390 por persona.

 

Volvimos a nuestro monorail y vuelta. Era caro el corto viaje pero la tarjeta era mona y un bonito recuero si no fuera porque te la recogían en mano a la salida, para reciclarlas decían. Tanto Dubai y qué cutre!!! Tras unas lágrimas por la pérdida de la tarjeta salimos con la intención de ir a una de las terrazas más de moda de Dubai: el barasti.

 

De la parada 9 de la línea naranja nos fuimos a la 5. Una vez que salimos del metro descubrimos que nuestro “barasti” estaba en la 7. Recargamos la silver card con AED 5 y al barasti. Resultó estar en la playa, justo delante del hotel Marriott, cómo son las casualidades de la vida incluso en Dubai. Al final va a ser una cuidad pequeña…

 

Tras haber estado comiendo las 3 por menos de 20€ comida, pagamos más de 30€ por un vino blanco y dos cervezas. Así es el mundo de los contrastes.

Estábamos muy a gusto en unas cómodas sillas de la terraza y al finalizar la consumición me fui a la barra del centro de la terraza (era enoooorme) a por “otra ronda” y observé como muchas británicas, en su mayoría, se acercaban con una copa de champán rosa fucsia que el camarero rellenaba de champán y ellas no pagaban. Pregunté al camarero y me explicó que era la lady’s night y el champán era gratis para las mujeres.

Nos comimos una pizza y … al hotel. En taxi, por supuesto, ya era tarde.

Nos estaba esperando nuestra colorida habitación y las confortables camas.

 

Día 26

A las 7:00, arriba, un día más. Ducha, desayuno, maletillas y bolsas varias al coche. En unas horas nos despedíamos de Dubai.

 

Nos apetecía volver a la palmera e intentamos ir con el coche. La visita anterior la hicimos en horario nocturno y queríamos verlo de día pero antes …  había que ir a la playa de la palmera, Jumeirah beach, para ver el hotel de la vela: Burj Al-Arab, el mejor del mundo con ******* y más de 300m de altura. De camino a la playa intentamos entrar pero imposible, una garita con seguridad nos lo impidió.

Aparcamos en la playa, en lo que íbamos a pagar la “zona azul” de allí AED 2 era lo mínimo que se podía pagar por 1 hora, llegaron un montón de taxis y buses de turistas.

Bajamos a la arena, hicimos varias fotos y mis valientes acompañantes metieron los pies en el agua. Luego un pis en los baños de la playa, por cierto muy sucios y tuvimos que hacer cola porque sólo había uno abierto.

Antes de marcharnos nos tomamos un zumo natural por AED 20 cada uno y al coche. El calor era tremendo, 36º con humedad infinita. Afortunadamente el aire acondicionado del coche nos dio un respiro.

 

Ya, por fin, a la palmera y su hotel Atlantis de día. Recorrimos su east crescent en coche y madre mía, lo que están construyendo allí, y qué hoteles, hay hasta un Waldorf Astoria pero otro estilo al de Nueva York.

Tras unos minutos conduciendo y viendo edificios espectaculares llegas a un imponente hotel y allí se acaba la isla, total, vuelta por el mismo camino. Hicimos varias fotos y hacia el Dubai outlet. Está camino de AL AIN, nuestro destino de ese día. Ese outlet es la gran decepción. Por AED 25 te dan la “plus card” con la que te hacen descuento en algunas tiendas pero NO merece la pena. Además de ser todo muy caro apenas hay marcas y productos “comprables”. Al final usamos la plus card para pagar la comida en unos de los restaurantes de la planta más alta, la tercera.

Si vais a ir os recomiendo, antes de comprar la tarjeta, que veáis qué tiendas tienen descuento, como no hay muchas se ven rápido, sólo si vas a comprar en alguna de ellas te puede compensar la plus card. Si crees que vas a una especie de “Las Rozas village” de Madrid o unos “Woodbury” de Nueva Jersey, nada más lejos, no hay color.

 

Quedamos allí con un amigo, me compré mi regalo de cumple, con unos meses de retraso, y nos volvimos a Al Ain. En dos coches, claro. Íbamos dos en cada coche y todo fue muy bien hasta casi el final del viaje, nos perdimos. Pero Esther conectó en su “iponi” el RTA Smart y directitas al hotel. Nuestros amigos ya nos estaban esperando en la puerta de los apartamentos del Hilton Al Ain. Gracias Nacho!!!

 

Charlamos un poco, contamos a nuestro amigo cómo nos habían ido los 3 días en Dubai, nos dimos una ducha y nos fuimos al Paco’s, el restaurante mejicano de nuestro hotel. Nos pedimos unos nachos, pr fin, el complemento ideal de Esther para cualquier bebida, no se le había logrado hasta ahora. Pedimos unas fajitas también y … sorpresa, son las 22:30 y a las 23:00 termina la Lady’s night. Vino blanco, tinto, tequila sunrise, cubalibres, … todo gratis pero sólo tenemos 30’. En 30’ no nos dio más que para unos tequilas sunrise y unos vinos, la cena y, fuera de hora, unos margaritas. Había que regar unos fantásticos días de relax y nuevas experiencias.

Todo con música en directo y un ambiente muy agradable.

 

Sobre las 00:30 en la cama pero el siguiente día era el primero que no teníamos intención de madrugar. Ole!!!

Día 27

Una vez pasamos calor por la noche a pesar del aire acondicionado.

A las 9:00 nos despertaron porque venían a hacer la habitación así que … arriba.

Pusimos dos lavadoras mientras una se fue a la piscina, otra se puso a trabajar y yo continue con mis notas. Finalmente la “trabajadora” se fue también a la piscina pero a mi me daba mucha pereza, con lo bien que se estaba con el fresquito de la habitación.

 

Volvimos a comer al “food and fun” y, esta vez, nos dejaron uno de los reservados. Parece que los usan para familias, facilita que las mujeres se puedan descubrir para comer.

 

A las 16:30 habíamos quedado en el hotel con nuestro amigos. Nos llevaban a ver la montaña más alta de Emiratos, Jebel Haffit, está a 30Km de Al Ain y asciende a 1350m de altura. Al legar a la cumbre ya había oscurecido y se veía muy bonito desde arriba tanto vistas de Emiratos como de Omán.

 

Cuando bajamos nos acercamos a la casa de otros españoles. Antonio, uno de ellos, celebraba su cumpleaños. Vivía con su hijo y su mujeren un precioso chalet con terreno en una urbanización muy cerca del Remal mall. Fue una cena muy agradable con un grupo de españoles, cena española, vino español,… no se podía pedir más.

 

Día 28

Por fin pudimos dormir un poco más. Hasta las 13:00h no habíamos quedado en el Barari mall outlet. Hicimos varias compras de última hora: cargadores para los coches, adaptadores,…

De las tiendas que hay, que son pocas, merece la pena una de deporte y poco más. Por mas outlet que sea es caro, bastante caro.

 

De ahí salimos hacia ABU DHABI. Decidimos dar más vuelta para poder pasar cerca del desierto de dunas naranjas. Las personas que viven allí tienen claro que según las zonas hay diferentes colores de arena y la naranja es muy curiosa.

 

De camino, tras 1h de camino, paramos en la gasolinera para llenar el depósito por AED 54, comimos en el KFC que había junto a la estación de servicio y volvimos a repartirnos entre los dos coches. A partir de ese momento nos separamos porque nosotras íbamos a ver “la gran mezquita”, la mezquita Jeque Zayed Bin Sultan Al-Nahyan; está a 13 Km al sur de la ciudad.

De entrada tienes que entrar por el aparcamiento de la zona sur, una vez aparcadas nos fuimos a hacer cola para que nos dejaran una “batita monísima” que habrían usado 2000 personas antes. Ya hacer cola es un suplicio pero hacerlo detrás de una mujer que no conoce los beneficios de agua en el cuerpo ni os digo.

Entramos tapadas cabeza y mangas hasta las manos. Paseamos por la zona interior y no podíamos parar de hacer fotos, era increíble el colorido y la belleza del edificio. Tras recorrer todo el patio nos descalzamos para entrar en una enorme sala alfombrada con unas lámparas espectaculares. Nosotras nos metimos nuestro calzado en los bolsos, seguro que no nos los iban a robar pero cualquiera los encuentra allí, habría más de 300 pares!!!

Tras la alfombra una zona de suelo de mármol, qué frío. Tardé horas en que me entraran en calos los pies después y eso con el calor que hace allí os ayudará a haceros una idea.

 

La gran aventura fue al salir. Dejamos las batitas y nos dirigimos al coche pero … no arrancaba. ME había dejado las luces encendidas??? Nos quedamos sin batería y tuvimos que llamar a la policía, al 999. Llegó un coche con dos policías súper majos, sobre todo uno de ellos muy simpático. Entraron el parking con las luces encendidas, un cante, vamos. Sólo faltó que se quisieran hacer la foto con nosotras después de arrancar el coche.

 

Cuando nuestros amigos venían a nuestro rescate intentaron entrar por la puerta norte con lo que no coincidimos, nosotras estábamos en el A-3 south. Finalmente quedamos en vernos en el hotel Viceroy, el que hay dentro del famoso circuito de Fórmula 1. Al llegar pasas por varios túneles y entras a una zona pasando por encima del circuito; se escucha tremendo ruido de los coches que están rodando por allí.

Vimos un parking en la planta baja y allí dejamos el coche. Nos mosqueaba que casi no hubiera coches allí y que fuera gratis pero …

Después entramos a la recepción, a la espectacular recepción. Una pasada!!!

Subimos a la cafetería de la terraza a tomarnos algo. Es enorme, con zonas semiprivadas y vistas a una parte del circuito y a Abu Dhabi.

 

Hicimos tiempo para llevar a Esther al aeropuerto, se volvía ya para Madrid. Nosotras regresamos a Al Ain sobre las 22:30. Más allá de las 00:00 llegamos al hotel, agotadas tras un largo día.

 

Día 29

El día penúltimo de nuestro viaje fue un día tranquilo en Al Ain. Fuimos a comprar unas telas, una funda de móvil, regresamos al outlet, visitamos tiendas del centro del Emirato, fuimos a un zoco en el que no cabía más “mierda”, compramos un trolley, … comimos tranquilamente y nos volvimos al hotel. Fue un día relajado previo al regreso a casa.

 

Día 30

Salíamos sobre las 2:00 del hotel hacia el aeropuerto de Dubai. Dejamos el coche de alquiler y nos fuimos a hacer el check-in. De nuevo vuelo Dubai-Estambul y Estambul-Madrid.

 

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